
El Servicio de Rentas Internas definió los coeficientes de estimación presuntiva que deberán utilizarse para calcular el Impuesto a la Renta del ejercicio fiscal 2024, los cuales varían según la actividad económica del contribuyente.
Esta metodología se aplica cuando no es posible determinar el impuesto de manera directa, ya sea por falta de declaración, ausencia o deficiencia en la contabilidad, negativa a entregar información o cuando los documentos presentados no permiten sustentar correctamente la base imponible. En estos casos, la normativa permite al SRI estimar la renta utilizando criterios objetivos vinculados a la actividad económica del contribuyente.
Los coeficientes establecidos consideran factores como ingresos, costos, gastos o activos, según corresponda, y se basan en información económica del sector, incluyendo el uso de capital propio y financiamiento externo, así como datos de contribuyentes con características similares. El impuesto determinado bajo este esquema no podrá ser inferior a los valores retenidos en la fuente y su aplicación será exclusiva para el ejercicio fiscal 2024.